Monólogos de una despistada
Puedo salir a la calle, y ver las caras de la gente, monotonía pura monotonía, todo se basa en una sociedad de subsistencia estúpida que solo nos lleva a vivir una vida llena de fracasos. Nadie comprende, ni escucha, lo único que les mantiene con vida es la esperanza que les lleva a esperar un amargo tren de la felicidad, que sale pocas veces de la estación. Solo con ese único propósito son capaces de malgastar cada segundo de su corta vida...
Pero a veces dentro de tanta rutina se encuentran un pequeño rayo de luz que les lleva a otro lugar dónde no importa la opinión de los demás, donde si salen por las noches nadie criticara su actitud, cuando llegan a ese extremo donde la locura alcanza su pureza, es cuando el ser humano a encontrado ese estado de ánimo del que muchos se hacen dueños. Este diminuto ser, será entonces la persona mas feliz del plantea.